De Oriente a Occidente, los musulmanes se reúnen en la manifestación más grandiosa de la unidad de la fe: un solo Señor, una sola Qibla y una sola invocación.
De Oriente a Occidente, los musulmanes se reúnen en la manifestación más grandiosa de la unidad de la fe: un solo Señor, una sola Qibla y una sola invocación.